La rebelión popular de Gamonal es un buen y doble ejemplo:

  • Ejemplo de las brutales políticas de esquilmación de lo público para negocio privado
  • Ejemplo de que la respuesta vecinal organizada puede (y debe) hacer frente a las agresiones.

Por ahora, los vecinos se han apuntado una victoria parcial, ya que el martes el equipo de gobierno (¿?) de la ciudad ha paralizado la obra.

Pero los vecinos, que pueden ser muchas cosas (“perpetradores de atentados” [Botella dixit], “violentos itinerantes” [Ministerio de Interior], …) pero no son tontos, seguirán vigilantes y organizados para impedir cualquier maniobra de enfriamiento de sus reivindicaciones.

Aquí os dejo un enlace a un artículo que explica perfectamente los antecedentes y la realidad del hecho

Qué está pasando en Burgos

Evidentemente… ¡¡Sí, se puede!!