¡POR NUESTROS SERVICIOS PÚBLICOS!, EN CONTRA DE LOS RECORTES

14 DE FEBRERO – 19H. MANIFESTACIÓN

                 DESDE EL CENTRO DE ESPECIALIDADES SAN BLAS

(c/ Hnos. García Noblejas, 89)

MENTIRAS

1ª MENTIRA: La deuda pública es la causante de la crisis

Al contrario. La deuda pública, que tampoco  es tanta si la comparamos con la de Alemania, Francia… es consecuencia de la crisis. Más concretamente del dinero que el Estado ha destinado a taponar los agujeros producidos por la banca y también del que se ha tenido que dedicar a mitigar las situaciones originadas por el auge salvaje del paro, originado en buena parte por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Mientras que, por otra parte, ha habido una disminución drástica de los ingresos del Estado, debido a la quiebra en cadena de miles de empresas que no reciben los préstamos bancarios.

     2ª MENTIRA: No hay más opción que recortar

No es así. Se pueden y deben incrementar los ingresos, especialmente si se persigue el fraude fiscal; y también se puede reducir la inversión militar, ahorrar en medicamentos dando prioridad a los genéricos, ahorrar en energía, revisar los conciertos con centros educativos de élites y las exenciones religiosas. Las políticas de recortes en los servicios públicos obedecen a una opción ideológica, que están asfixiando la economía del país e incrementan el paro.

     3ª MENTIRA: Sobran empleados públicos

La realidad demuestra lo contrario: En nuestro país, hay 6,5 empleados públicos por cada 100 habitantes, mientras que en el resto de Europa hay 15. (Según datos de Ministerio de la presidencia en 2011)

     4ª MENTIRA: Hay un exceso de gasto público

Este argumento es una burda generalización, que esconde el despilfarro en el que han incurrido algunas administraciones, más preocupadas por la ostentación que por ofrecer unos servicios de calidad. En 2010, el gasto público español equivalía al 45% del Producto Interior Bruto (PIB) 5,3 puntos por debajo de la media de los 27 países de la Unión Europea. En lo que respecta al capítulo de personal, la mayoría de empleados y empleadas públicos son mileuristas o, aún peor,  ni siquiera llegan a esa cifra a final de mes.

     5ª MENTIRA: La oferta privada puede sustituir a la pública

Quienes defienden esta afirmación esgrimen que el sector privado gestiona mejor que el público y resulta más barato. Nada más alejado de la realidad. La crisis ya está demostrando los perjuicios de las privatizaciones sobre los y las profesionales y usuarios/usuarias. La empresa privada nunca asume los servicios que no generan beneficios, porque anteponen estos últimos a la calidad de los mismos

VERDADES

1ª VERDAD: Hay otras salida a la crisis

Hasta el mismo Fondo Monetario Internacional (FMI) discrepa del fundamentalismo en la austeridad impuesto por la clase dirigente. Proponemos un relanzamiento de la economía basándonos en: Una reforma fiscal y del sistema financiero; Un pacto de rentas, y; Un acuerdo para regular los precios de los alimentos básicos, transporte, vivienda, electricidad, gas… Y, por supuesto, la inversión en el sector público, justo la opción contraria a la que postulan los gobiernos del PP.

2ª VERDAD: Se pueden incrementar los ingresos de forma justa y eficaz

Nuestra fiscalidad es de las más regresivas e ineficaces de Europa. Hay mucho margen de maniobra para realizar una reforma fiscal más justa, progresiva y que asegure los ingresos necesarios para sostener los gastos que demanda una salida de la crisis que consolide el Estado de Bienestar. Las políticas e inversiones públicas son necesarias para salir de la crisis. Invertir en SERVICIOS PÚBLICOS es invertir en las PERSONAS.

3ª VERDAD: Los servicios públicos dinamizan la economía

Prueba de ello es que en aquellos países con un Estado de bienestar más desarrollado el porcentaje de personas que trabajan para el sector público aumenta. Tal es el caso de Dinamarca, con un 26%; el 22% de Suecia, o el 19% de Finlandia. Por el contrario, abusar de los recortes en los servicios públicos anula una fuente de crecimiento económico, prosperidad, empleo, equilibrio y cohesión social.

4ª VERDAD: Es necesario fortalecer los servicios públicos para disminuir la desigualdad

Unos servicios públicos son la única garantía de unos niveles mínimos de equidad social. Solo ellos pueden asegurar para toda la ciudadanía, no solo para una minoría, una enseñanza de calidad, el cuidado de nuestra salud, el mantenimiento de condiciones medioambientales, la seguridad ciudadana, la movilidad, la información, la justicia, la cultura… Y unos sistemas de protección social que atiendan a la población más desfavorecida y satisfaga sus necesidades básicas.

5ª VERDAD: No debemos dejar a nuestra descendencia una sociedad peor que la que recibimos

La trayectoria lineal del progreso social está en serio peligro de quebrase en la generación de nuestras hijas e hijos, al negárseles un trabajo estable, unos ingresos básicos para tener una vida digna y un futuro de prosperidad. Esta ruptura inter-generacional constituye un vergonzoso retroceso histórico que no debemos consentir.

14febrero